El pasado 23 de febrero el Colegio Juan Pablo II de Parla recibió de nuevo la visita de la
Radio. Esta vez fue Radio María la que vino a vernos, para que un grupo de alumnos
del Centro rezasen el Rosario y fuera retransmitido por su emisora. Una oportunidad
que en el Colegio se vivió con especial ilusión. Para contarnos todo, hemos
entrevistado a Carlos Sanchis, tutor del grupo de alumnos de 4º de Primaria que
participó en la oración.
Carlos, ¿qué significó para el Rosario con Radio María en el Colegio?
Tener la oportunidad de vivirlo junto con mis alumnos fue un gran honor. La emoción
se palpaba esos días en el aula, y los niños no dudaban en practicar los tiempos en que
decían las oraciones para que fueran al unísono o en ir a la capilla a dar gracias por
esta oportunidad. Desde luego, vivirlo con los niños y como un niño ha sido el mejor
regalo.
¿Cómo vivieron los alumnos esto en el plano espiritual?
Aunque el rosario sea una oración que implica mucha devoción en la religión cristiana
y en especial a la Virgen dentro de ella, muchas veces se convierte en una retahíla de
avemarías que se suceden, una tras otra, hasta perder incluso la cuenta de ellas entre
los diferentes misterios. Sin embargo, el mentalizarnos con tiempo de la oportunidad
que teníamos al rezarlo, no sólo nos permitió vivir cada oración del Rosario con ilusión
y cariño, sino que fue una manera de calentar el corazón de los niños y el mío.
Por supuesto, actividades así que unen, no sólo en la dimensión social sino también en
la espiritual de los alumnos, favorecen que ellos crezcan en compañerismo, amistad,
confianza y afinidad; en definitiva, crecen en unidad. Y nada hay mejor que una clase
unida para que mejoren en todos los aspectos humanos además del académico.
¿Recuerdas alguna anécdota que quieras destacar de ese día o de la preparación
previa?
Las anécdotas llenaron el aula esa semana. Mientras organizábamos los grupos de tres
niños que rezarían cada misterio, las risas se oían desde lejos. De esos tres alumnos, el
primero ofrecía el misterio, el segundo lo presentaba y explicaba, y el tercero dirigía la
oración.
Debido a que en el directo cualquier sonido puede sonar muy estridente en la radio,
en los descansos practicaban cómo levantarse de la silla sin hacer ningún ruido y salir
los tres juntos, o también comprobaban cuánto tiempo podían estar sin toser.

Otro recuerdo que guardo con especial cariño, fue que, antes de empezar el segundo
misterio luminoso, «Las bodas de Caná», los alumnos lo ofrecieron por mi futuro
matrimonio, pues en esos días estaba cercana la fecha de mi boda.
Como última anécdota, para agradecer a Radio María la oportunidad de rezar con
ellos, una alumna se acercó y le regaló al responsable de retransmisión, un dibujo del
Sagrado corazón de Jesús que había hecho.
¿Con qué te quedas de esta experiencia?
Para terminar, quería dar gracias. De nuevo, a Radio María por proponernos rezar en
directo en la radio, al colegio por su disposición a estas actividades y, por último, a
todos mis alumnos con los que compartí este día.